Domingo, 06 de marzo de 2005

El interesante nuevo artículo propuesto esta semana, "
Se dispara la lectura de prensa sólo por la red", publicado en el diario
Cinco Días, para solaz de todos los que intentamos aprobar nuestra asignatura entre ola de frío y ola de frío, incide en el que parece ser un tema de necesaria actualidad para el mundo de la información: el doloroso (para los dueños de las rotativas y sus curritos) descenso del número de ejemplares vendidos, en detrimento de la prensa que se puede consumir gratuitamente (aparte conexiones y demás claro), por la red.
Tacha de llamativo, el mencionado artículo, el hecho de que haya aumentado en un 35% la demanda de la 'prensa digital', y habla del perfil tipo del consumidor de tal vianda, sin mencionar, una carencia importante desde mi punto de vista, cuál es el del lector de diarios de toda la vida, a fin de comparar entre uno y otro, algo que, al menos a mí, se me antoja que esclarecería algo más la cuestión.
Poco hay para comentar en este artículo la verdad. Sé que a casi nadie le gusta leer reprografía densa, a mi el primero, pero lo cierto es que hay escasos datos para la reflexión en este segundo encontronazo con esta asignatura nueva y misteriosa.
Tras considerarlo se me ocurre que para comentar éste, mejor relacionarlo con el primero, que sí que proporciona claves que arrojan algo de luz sobre todas estas cuestiones acerca de la prensa que parece consumirse hoy día.
En el artículo de
Ignacio Ramonet, se proponen una serie de teorías acerca de las causas de la citada debacle, que me gustaría comentar:
Habla Ramonet de la pérdida de credibilidad de la prensa escrita por culpa de su connivencia con el poder político, y yo me pregunto al leer esto: ¿ha habido alguna ápoca en la que no haya sido así?
Me cuesta creer que Internet haya puesto de relieve esta realidad, y más me parece la excusa ideal para terminar el susodicho artículo con una sensiblera declaración de principios del superperiodista-telojuro-yosiquedigolaverdad-aunquemeechen-atomatazos, que me encantaría creerme, y he de confesar en este punto que siento un gran respeto y admiración por la profesionalidad y la trayectoria del señor Ramonet, pero es que no me cuadran sus afirmaciones sin ningún tipo de estadística para apuntalarlas. Eso es algo que me parece significativo en un artículo que tiene dieciocho pies de página con todo tipo de datos.
A lo largo de éste se puede leer: "cada vez más ciudadanos toman conciencia de esos nuevos peligros" y "triunfo del periodismo de especulación". Me gustaría saber cómo se pueden comprobar tales aseveraciones. Un periodista, mejor, una persona con una cultura media y un poco de noción elemental de cómo es nuestro capitalista mundo en el que nos movemos, porque entre otras cosas, no hay ningún otro en la galaxia donde haya un
McDonald´s abierto (al menos que sepamos) al que poder exiliarse, sabe de sobra que el 'cuarto poder' siempre ha actuado y lo hará de la misma manera: siguiendo las mismas pautas, y sin salirse de las directrices que desde que nació se impuso a sí mismo de una manera podría decirse que intrínseca.
Ramonet habla de que el hecho de regalar los domingos la vajilla con la que come la "Mariquita Pérez", todo un primor para las nuevas generaciones y para los nostálgicos, o unos puntos para conseguir el reloj auténtico del Barça con el que fardar en el bar de Paco, puede desencadenar, palabras textuales: "el riesgo de que los lectores ya no sepan qué es lo que compran", algo que me parece una soberana estupidez viniendo, sobre todo, de un intelectual de la talla del señor Ramonet, que me recuerda tristemente el tratamiento de las personas como "masa", que hacía el señor
Ortega y Gasset, sin voluntad ni entendimiento para dirigir su vida, y sé que ciertamente es así, trístemente lo es, pero al menos a la hora de comprar el periódico... Creo que esto es pasarse un poco.
El hecho de que nos emplace a suscribirnos (y a nuestros amigüitos también) a su publicación, no hace más que teñir al artículo de una desagradable pátina de sospechosa manipulación, que es precisamente de lo que el señor Ramonet pretende querer desvincularse a lo largo de éste (por no decir de su carrera), y especialmente en el último párrafo, donde hace además ese discurso de paladín de la Prensa Libre (así, con mayúsculas y dos coj...).
Mi opinión es que, como el propio Ramonet señala, la línea ADSL se ha abaratado y extendido lo suficiente como para que todo el mundo tenga acceso de una manera gratuita y con una disponibilidad absoluta (un kiosco cierra y las
webs no) a la información, ni más ni menos, y buscar causas en otros lugares me parece un ejercicio de futilidad o de, pensando mal, manipulación para salvar la incierta vida de más de una publicación.
Suso Millán
Por: Déborah & Rocío & Suso & Rosa & Maravillas | General | Comentarios (0) | Referencias (0)